Leo a Cortázar y me explico por qué las personas tienen una visión distinta de los acontecimientos. Mis ojos me pertenecen y con ellos me pertenecen también cada uno de los objetos que despiertan mi sensibilidad, que no son los mismos que los tuyos, ni los de ellos,no.
Nuestra visión se motiva en lo que somos y así, siguiendo nuestras ideas más intrínsecas, somos capaces de retratar ocularmente las subjetividades que la mente nos teje en silencio.



"Imagino al hombre como una ameba que tira seudópodos para alcanzar y envolver su alimento. Hay seudópodos largos y cortos, movimientos, rodeos. Un día eso se fija (lo que llaman la madurez, el hombre hecho y derecho). Por un lado alcanza lejos, por otro no ve una lámpara a dos pasos. Y ya no hay nada que hacer, como dicen los reos, una es favorito de esto o aquello. En esta forma el tipo va viviendo bastante convencido de que no se le escapa nada interesante, hasta que un instantáneo corrimiento a un costado le muestra por un segundo, sin por desgracia darle tiempo a saber qué,

le muestra su parcelado ser, sus seudópodos irregulares,

la sospecha de que más allá, donde ahora veo el aire

limpio,

o en esta indecisión, en la encrucijada de la opción,

yo mismo, en el resto de la realidad que ignoro

me estoy esperando inútilmente." (Rayuela, capítulo 84)

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